Febrero 10, 2003
Manifiesto de la Plataforma Cultura Contra la Guerra, en pro de la libertada de expresión
POR NUESTRA LIBERTAD DE EXPRESIONAnte las críticas realizadas en los últimos días desde diferentes medios contra aquellos que han manifestado libremente su oposición a la guerra, enjuiciándoles por no haberlo hecho con otras cuestiones de parecida trascendencia social, como el terrorismo, los firmantes de este documento nos vemos en la obligación de hacer las siguientes puntualizaciones:
1. Consideramos que se atenta contra nuestra libertad de expresión, no sólo cuando se nos prohibe decir aquello que pensamos: también cuando se nos dice lo que tenemos que decir.
2. Porque estamos en contra del terrorismo, en contra de cualquiera de sus manifestaciones, estamos en contra de la guerra, a nuestro entender, otra de sus formas de expresión.
En consecuencia, manifestamos nuestra repulsa contra el asesinato de Joseba Pagazaurtundua cometido el pasado sábado como parte de esa lógica del terror, de la que somos, hoy, como otras veces, testigos horrorizados.
3. De la guerra seremos, además, cómplices. Desempeñaremos en ella el papel de verdugos porque estaremos financiándola con nuestros impuestos, respaldándola con nuestra democracia.
Si hoy apelamos a nuestras instituciones para detenerla es porque nos representan y están, en consecuencia, obligadas a escucharnos.
4. Porque estamos en contra de la violencia, cualquiera que sea su procedencia, su pretendida justificación, defendemos el valor de la palabra frente al de las armas.
La palabra, como vehículo de expresión de las ideas, es uno de los instrumentos que la cultura pone al servicio de la paz. Los que trabajamos cada día con ella proponemos su utilización como herramienta privilegiada para, mediante el diálogo, expresar las ideas y resolver los conflictos. Nos oponemos a su demonización y la exaltamos como vehículo de comunicación, como instrumento insustituible de pacificación.
5. El delito de omisión de opinión del que se nos acusa no es tal. Los firmantes no pensamos que aquellos que han vertido contra nosotros ese tipo de acusaciones estén a favor de la violencia de género por el mero hecho de que no lo digan. Es algo que sencillamente damos por hecho. Los firmantes de este documento deseamos y exigimos recibir el mismo trato, no el de sospechosos que hemos recibido desde algunos medios.
Los firmantes estamos también, desde luego, en contra de la violencia de género, del hambre en el mundo y de la explotación infantil, así como de muchas otras cosas que no consideramos necesario especificar, sin que por eso se nos deba considerar consentidores o cómplices de nada.
6. Queremos denunciar la lógica perversa de ese argumento. Utilizándolo se manipula a la opinión pública, criminalizando a los que manifiestan cualquier tipo de disidencia, por pequeña que ésta sea.
Declaramos asimismo nuestro firme empeño en impedir que se desplace el foco del debate, a pesar del interés que parece haber en que eso suceda.
7. Estamos satisfechos de la respuesta social que el NO A LA GUERRA, expresado en diferentes foros relacionados con el mundo de la cultura, ha obtenido, provocando un debate que hasta ese momento resultaba inexistente. A pesar de los ataques que la industria del cine ha sufrido, individual y colectivamente, creemos, como decíamos arriba, que el intercambio de ideas y opiniones, la utilización de la palabra, en definitiva, enriquece el pensamiento y hace evolucionar a las sociedades.
8. Lamentamos tener que recordar algo que imaginábamos garantizado en esta democracia que se declara consolidada: dice nuestra constitución que defender la paz es un derecho civil y una responsabilidad como ciudadanos. Manifestarse públicamente en ese sentido es también un derecho individual. Este último se llama libertad de expresión.
9. La palabra terrorismo significa, en su sentido más amplio, la práctica y utilización del terror para imponer un criterio o conseguir un objetivo. No hay mayor terror que el que produce una guerra en la población civil de un país agredido. Y los que esto firmamos, no queremos ser, de ninguna manera, cómplices de ese terror.
Dicho esto, los firmantes nos reafirmamos en nuestro derecho a defender, hoy y siempre, el respeto a la vida, a la libertad y a los derechos humanos, allí donde sean vulnerados.
Porque estamos contra la guerra, estamos contra el terrorismo.
Madrid, 10 de febrero de 2003.
Escrito por Alfonso Martin at Febrero 10, 2003 02:20 PM
¿Es que opinan los políticos que la gente de a pie somos sólo un monigote al que hay que comer la cabeza, hipnotizarle, para que les hagamos ganar un voto en las hurnas perdiendo a cambio nosotros nuestra calidad humana?
Ejemplo de cultura es el mundo del cine español, que haciendo uso de la libertad de la cual toda persona "teoricamente" goza, expresa sus opiniones en contra de la guerra como millones de ciudadanos y no por ello señores de la guerra (asesinos en realidad de vida y libertades) son "gentuza" o "sólo desean llamar la atención". No obstante, personas más o menos cultas, de mayor o menor edad, de difernetes razas, religión y sexo se oponen a la matanza. Luchen ustedes con Sadam y con quien quieran, pero luchen sobre la mesa, no a dstancia con soldaditos.¿No les da vergüenza Aznar, Bush y Blair y todos sus seguidores?
Escrito por: Amaia López de Torre Querejazu el Marzo 25, 2003 11:17 PM

